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martes

Que te pongas rojo de la verguenza, que te tapés la cara, que te rías mucho, que me mirés la boca, que bajés la mirada, que me cueste alcanzarte, que no me cuesten tus besos, que me huelas las manos, que hagamos el amor todo el tiempo, que no podamos dejar de mirarnos, que no te vayas lejos, que todo sea en cámara lenta, que suene música cuando te hablo, que me abraces cuando esté de espalda, que seas detallista, que cenemos en la cama, que nos droguemos, que tengas olor a mí, que te guste sacar fotos, que a veces tenga ganas de matarte, que empecemos muchas veces de nuevo, que no me ignorés, que me gusten tus piernas, que no te dé asco nada, que nos bañemos juntos, que usés perfume, que huelas rico, que sepas rico, que usemos la ropa del otro, que me digas te extraño, que insistas, que me digas mucho te extraño, que tengamos mascota, que llorés, que tengas barba, que me choque de golpe con tu mirada en medio de una fiesta, que tengamos fotos impresas, que no me mientas, que mamá pregunte por vos, que hablés mucho con ella, que organicemos fiestas, que te guste cocinar, que salgas con tus amigos, que vuelvas temprano, que nos sentemos en la vereda, que tomemos cerveza, que me dejes pensar, que leas, que me enseñes, que aprendas, que estemos dispuestos, que no te dé lo mismo, que viajemos en tren, que vayamos a los museos, que me cuentes tu día, que me caliente mirarte, que no seas hiriente, que no te des por vencido, que nos tengas fé, que te guste el cine, que seas el alma de las fiestas, que me busqués todo el tiempo, que me presentés, que no esperés que yo pida, que me incluyas, que mis amigos te amen, que contés nuestras anécdotas, que me elijas, que te duermas en mi pecho, que un beso me cambie la cabeza. Que aparezcas.


- Si pudieras ser un juguete, qué juguete serías?
- No, no sé, no lo había pensado nunca...no sé, un balde y una palita.
- Un balde y una palita?
- Sí, además es el juguete menos sofisticado.
- Sí, eso es verdad porque, cuánto puede costar un balde y una palita? 20 pesos?
- jaja sí, no sé.
- Y por qué un balde y una palita?
- Porque te podés llenar de cosas...no sé, porque podés construir.

Plan B.

jueves

Díptico Parte I

Dije que era un minuto. Les dije a todos que que volvía enseguida y me alejé con cuidado del comedor. Gabriela me miró con cara de te conozco y de a mí no me engañás y creo que cuando le devolví la mirada de alguna manera le dí la razón. Ella lo sabe. Me acomodé un poco la camisa, me hice el que cantaba y salí a buscar refugio en el balcón. Estás bien? Sí, sí. Todas las voces y la música y las risas intermitentes rebotaban adentro como en un estanque, cerré la puerta y respiré tan fuerte y tan hondo, procuré llenarme tanto de aire, que el pecho no soportó la presión y me dolió. O quizás ya me dolía de antes, qué se yo. Hacía un poco de frío, tomé la cerveza caliente que me quedaba en el vaso y lo tiré al vacío. No lo ví caer, me quedé un rato largo mirando los edificios y las luces de la calle, la gente que pasaba. La nada.
Reconocí su perfume apenas se abrió otra vez la puerta del balcón, no tuve que mirarlo para saber que era él. Necesitás algo? No le respondí, y él no volvió a preguntar. Se apoyó al lado mío en el balcón y los dos miramos hacia las mismas nadas, los mismos edificios, las mismas luces, la misma gente que pasaba. Me hace muy feliz que estés acá, sabés? Le dije sin mirarlo. Y otra vez hicimos silencio. Me pasó la mano por la espalda, se apoyó en mi hombro y lo escuché sonreir. La calma.

lunes

Besito mi amor, le dijo Esteban y se mordió la boca con los ojos enormes sorprendido de sus propias palabras, asustado de él mismo.
Qué dijiste? No te entendí.
No nada, besito, hablamos mañana.
Dale dale, besos.
Chauchau.

miércoles

Por debajo de los bloques de espera que retrasan al hombre, pasa el río que no espera. Sólo nos queda el gesto de arrojar en él algunas palabras y algunos abandonos. Tal vez lleguen antes que nosotros adonde haya que llegar. Quizás emerja allí una flor hecha de agua.

viernes


La ventana. Y en la ventana el molino. Yo una vez dibujé un molino. Y una mujer de espaldas que esperaba. Te animás a completar mi dibujo? - le dije. Y era yo el que esperaba.

Nos quedaremos solos y será de noche. Nos quedaremos solos mi almohada y mi silencio. Y estará la ventana mirando inútilmente los barcos y los puentes que enhebran sus agujas. (J. Cortázar)

lunes

Mirá que dije que no iba a volver a escribir (exhalar, sacar el aire) mirá que dije que no me gustabas...y que eras un amigo y que a quién se le ocurre estando tan lejos y vos siendo así y yo siendo asá. Mirá en cuántas cosas estaba equivocado. Yo no estaba confundido hasta que me dijiste que no te querías confundir. Tarde. Ahora pienso en esa vez solos en el auto y me pregunto qué hubiese pasado si te miraba, si en vez de hacerme el desentendido y el qué loco que estés acá y qué frío que hace me animaba a regalarte una sonrisa. Qué hubiese sido de ese momento si me hubiese permitido chocarme de frente con tus ojos y ponerme serio (mirándote la boca, adivinando tu sabor) sosteniéndote la mirada. Ahora jugamos a no hablar, a no decirnos nada, a pretender salvarnos mutuamente de algo que tarde o temprano nos va a venir a matar. Qué idiotas. A veces un silencio duele (y dice) más que cualquier palabra.

martes

"Y si en algún lugar, en el futuro, nos vemos en nuestras nuevas vidas, sonreiré con alegría y recordaré cómo pasamos este tiempo aprendiendo el uno del otro y creciendo, inevitablemente enamorados y juntos. Porque el mejor amor es la clase de amor que nos despierta el alma y nos hace avanzar siempre en busca de más, el que enciende un fuego en nuestros corazones y le trae PAZ a nuestras mentes. ESO ES LO QUE VOS ME DISTE Y ES LO QUE YO ESPERABA DARTE PARA SIEMPRE"

lunes

Anoche hablaba con Facu y sin querer me dijo justo lo que necesitaba escuchar. Me habló de sus estudios y de su proyecto hermosísimo de irse de viaje con Santi re ree lejos y de la próxima linea de ropa y de tantas tantas cosas lindas que no me aguanté y le dije que yo también me había animado a soñar de manera escandalosa y enorme, muchísimo más de lo normal y de lo que hacía unos meses me creía capaz. Le hablé de mi proyecto, de las fotos y de vos y me dijo que tu nombre era hermoso y yo me reí fuertísimo con la cara toda desfigurada de lo grande que era la sonrisa. Y deseé tanto que estuvieses acá que seguro te ardieron las orejas. Y la verdad más verdadera, mi verdad más absoluta, es que tengo miedo de pecar de ingenuo. Porque a veces uno sueña cosas tan grandes que cuando no se dan o no se logran realmente se siente como si fuese la muerte. Y no quiero sentir más que me muero porque eso ya lo conozco, ya sé cómo se siente por dentro. No somos nadie y ya tenemos anillos en los dedos, me pediste matrimonio, dibujamos nuestra casa y acordamos tener dos perros. Tenemos un proyecto en común y yo ya empecé a construirlo de cero. Por mí y por nosotros y porque me hacés sentir que no estoy soñando solo, que estamos juntos en ésto Todo lo demás me lo va a decir el tiempo.

domingo

Bueno anoche lo ví. Vino cuando estaba de espaldas y me abrazó. Fué rápido, no sé muy bien qué le dije ni qué gestos hice cuando lo saludé pero el perfume que tenía se me quedó grabado en la ropa y en el cerebro. Lo odié por eso. Y me odié a mí por permitirme quedarme con algo suyo que me va a hacer recordarlo siempre. Estaba borracho o se hacía, pero, real o no, actuó el papel a la perfección. Me miró con ojos de asesino y yo le devolví la misma mirada. Era un asesino hermoso, hubiese estado muy bien que me reventara la yugular ahí mismo adelante de todos. Me besó la cara y el cuello, cruzó el límite una y otra vez y se río impune de mi cara terrible de amor y de confusión. Con el último beso que me dió me dejò su saliva y su humedad en la comisura de los labios, cerré los ojos en seguida como si me hubiese dolido y traté con todas mis fuerzas de quedarme también con esa sensación. Lo deseé tanto que las ganas de robármelo no me cabían en el cuerpo y de verdad sentí miedo. El calor era abrumador y le miré la boca sin disimulo, era ridículo sentirle el aliento hirviendo golpeándome la cara y no poder tocarlo. Era injusto. No creo que alguna vez haya sentido tanta tristeza y tanto enojo al mismo tiempo. Me harté del juego y se lo dije todo, le confesé secretos y otras cosas, le dije alguna que otra verdad y finalmente le ofrecí el corazón. Cuando me dijo que NO se sonrió. No lo hizo con maldad, sabe que cuando se ríe es el más lindo y no puede dejar de serlo.